Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Deje la inocencia
en los bolsillos de mi infancia
y refugie mis soledades
entre carnes alquiladas.
No conocí la sinceridad de un beso,
solo el roce de unos pechos desganados.
Deje mi nombre
en los cuartos de una noche
y refugie mi frio
en unos brazos tan remotos.
No conocí la tibieza de una entrega,
tan solo la rabia de un momento contratado.
Ahora estoy tan solo y cansado,
con los ojos tan llenos de vacíos,
que solo puedo pagarte, buena dama,
para temblar un momento entre tus muslos
y tu vientre regarlo con mi llanto.
en los bolsillos de mi infancia
y refugie mis soledades
entre carnes alquiladas.
No conocí la sinceridad de un beso,
solo el roce de unos pechos desganados.
Deje mi nombre
en los cuartos de una noche
y refugie mi frio
en unos brazos tan remotos.
No conocí la tibieza de una entrega,
tan solo la rabia de un momento contratado.
Ahora estoy tan solo y cansado,
con los ojos tan llenos de vacíos,
que solo puedo pagarte, buena dama,
para temblar un momento entre tus muslos
y tu vientre regarlo con mi llanto.
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