Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Conversación con la luna II
Ya te vas guardando por la playa,
toco un albor refrescante y sereno.
El silencio cabalga esta madrugada,
este frío solidifica nuestros tiempos.
Al reloj de la vida le faltan piezas.
El mañana esta cerca, ¡Oh quimera!.
Querencia al la rapidez de las horas.
paciencia, cuento una a una las olas.
Su cuerpo está lejos, está distante,
el que huele a los pastizales crecidos,
Aroma a mi patria, olor vivificante,
esencia a tierra bañada por el rocío.
Jardín de gardenias del mes de mayo.
como una tórtola, me duele su canto,
porque está ausente, mi luna sonriente
como el espacio que invado, hiriente.
Tú que la acompañas, con tu sonrisa.
evócale con tu presencia esta ternura,
serás su guardiana en las noches frías.
Cuanto lastima no serlo, ¡Oh mi luna!
Dile que aun me espere, que la paciencia
en mis días pausados es la herramienta,
que utilizamos todos los que soñamos
para encontrar un día lo que anhelamos.
Ya te vas guardando por la playa,
toco un albor refrescante y sereno.
El silencio cabalga esta madrugada,
este frío solidifica nuestros tiempos.
Al reloj de la vida le faltan piezas.
El mañana esta cerca, ¡Oh quimera!.
Querencia al la rapidez de las horas.
paciencia, cuento una a una las olas.
Su cuerpo está lejos, está distante,
el que huele a los pastizales crecidos,
Aroma a mi patria, olor vivificante,
esencia a tierra bañada por el rocío.
Jardín de gardenias del mes de mayo.
como una tórtola, me duele su canto,
porque está ausente, mi luna sonriente
como el espacio que invado, hiriente.
Tú que la acompañas, con tu sonrisa.
evócale con tu presencia esta ternura,
serás su guardiana en las noches frías.
Cuanto lastima no serlo, ¡Oh mi luna!
Dile que aun me espere, que la paciencia
en mis días pausados es la herramienta,
que utilizamos todos los que soñamos
para encontrar un día lo que anhelamos.