Y yo que dejaba de creer en el amor,
vienes y apareces con tu sonrisa,
siendo la llama que a mi inverno le das calor,
siendo el viento que acompaña a esta brisa.
Eres el aire, pues accedes a escucharme,
en un mundo de ruidos y burguesía,
solo tus risas me hacen estremecerme,
y pensar en ti, por mucho que pasen los meses y los días.
Mi poesía y escritos te los regalo,
te regalo el más preciado don que se me fue nombrado,
y aunque en mi vida las circunstancias me dejen helado,
con el aire, contigo, siempre voy conversando.
FÉNEC
vienes y apareces con tu sonrisa,
siendo la llama que a mi inverno le das calor,
siendo el viento que acompaña a esta brisa.
Eres el aire, pues accedes a escucharme,
en un mundo de ruidos y burguesía,
solo tus risas me hacen estremecerme,
y pensar en ti, por mucho que pasen los meses y los días.
Mi poesía y escritos te los regalo,
te regalo el más preciado don que se me fue nombrado,
y aunque en mi vida las circunstancias me dejen helado,
con el aire, contigo, siempre voy conversando.
FÉNEC