Conversando con mi silencio
me hizo darme cuenta que ya no estabas,
me enseñó que no existe tú y yo
y que ya todo terminó.
Esa voz sin palabras
me dijo que todo fue un sueño,
que ya era hora de despertar;
me felicitó por hacer todo lo que estaba en mis manos por tenerla.
Pero me explicó que hay cosas en la vida que deberíamos dejar ir
y que solo Dios puede entender el porqué.
No te preocupes, me dijo con su silente voz,
mañana será otro día, mañana saldrá el sol
me hizo darme cuenta que ya no estabas,
me enseñó que no existe tú y yo
y que ya todo terminó.
Esa voz sin palabras
me dijo que todo fue un sueño,
que ya era hora de despertar;
me felicitó por hacer todo lo que estaba en mis manos por tenerla.
Pero me explicó que hay cosas en la vida que deberíamos dejar ir
y que solo Dios puede entender el porqué.
No te preocupes, me dijo con su silente voz,
mañana será otro día, mañana saldrá el sol
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