NUBE ATARDECER
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde
la
primera
lágrima
roja
nube atardecer
sabor
fresa
y vainilla
que
bebió
mi lengua
ya nadie
me
da tanta
sed
como
el olvido.
Caminaba
descalzo
entre
espigas
en
la estación
soledad
que
crece
y
baila
con
el
vaivén
de cuerpos
desnudos
hombre
mujer.
Con
la idea
feliz
de convertir
mi piel
en verso
para
escribirlo
en otra piel
brillante
sudor
y sexo
en la noche
de las miradas
brillantes
que
se esconden
detrás
del hielo.
Clavos
ardiendo
de
la memoria
sobre
húmedas
búsquedas
de orillas
cristal
me rebrota
la herida
de la nostalgia
al recordar
el olvido
del otoño.
Y
ya
para cuando
la primavera
me mate
de vida
habré
sufrido
mucho
en
las nadas
agitadas
de
ser
antes
gaviota
que
poeta.
La búsqueda
será
agotadora
en jardines
de rosas azules
con mareas
contradictorias
y
le pido
a la lluvia
ser
yo mismo
en las verdades
del otoño
que regresa
a la causa
con miles
de colores
de la mar.
MÁXIMO GUIJARRO MORENO 2019
la
primera
lágrima
roja
nube atardecer
sabor
fresa
y vainilla
que
bebió
mi lengua
ya nadie
me
da tanta
sed
como
el olvido.
Caminaba
descalzo
entre
espigas
en
la estación
soledad
que
crece
y
baila
con
el
vaivén
de cuerpos
desnudos
hombre
mujer.
Con
la idea
feliz
de convertir
mi piel
en verso
para
escribirlo
en otra piel
brillante
sudor
y sexo
en la noche
de las miradas
brillantes
que
se esconden
detrás
del hielo.
Clavos
ardiendo
de
la memoria
sobre
húmedas
búsquedas
de orillas
cristal
me rebrota
la herida
de la nostalgia
al recordar
el olvido
del otoño.
Y
ya
para cuando
la primavera
me mate
de vida
habré
sufrido
mucho
en
las nadas
agitadas
de
ser
antes
gaviota
que
poeta.
La búsqueda
será
agotadora
en jardines
de rosas azules
con mareas
contradictorias
y
le pido
a la lluvia
ser
yo mismo
en las verdades
del otoño
que regresa
a la causa
con miles
de colores
de la mar.
MÁXIMO GUIJARRO MORENO 2019