Del bouquet, que germina en cada pausa,
o de los humedales, que nos enseñaron, la calma…
del spray de frambuesa, y los doctores alados…
de sus ciudades, de parques canela,
y hoteles de sol mentolado…
me acerco a esa puerta, de bellezas extremas…
de los mapas del tesoro,
y aquellas selvas que nos diseñan…
de los abrazados ecos del mundo,
y las lenguas, como alfombras mágicas…
de las mariposas de verbena y calavera;
y esas damas, con las orquídeas trepadoras, por sus cabellos…
las guitarras de bienvenida, las llaves, y los papeles…
las amistades constructivas y los barcos dorados….
¡las complicidades, para esos tigres azules,
para esas fábulas merodeadoras, y las estrellas…
con los sueños de los vagabundos, por las ventanillas de los ferrocarriles;
con los aspavientos de quijotes,
los cartelones, el chapotear de elefantes del confort...
con el retorno de fantasmas de la cordillera,
el tótem, por los tableros de ajedrez,
y nuestra oración desaliñada…
con ese gusano de ojos saltones,
y esas convivencias de hierro.
o de los humedales, que nos enseñaron, la calma…
del spray de frambuesa, y los doctores alados…
de sus ciudades, de parques canela,
y hoteles de sol mentolado…
me acerco a esa puerta, de bellezas extremas…
de los mapas del tesoro,
y aquellas selvas que nos diseñan…
de los abrazados ecos del mundo,
y las lenguas, como alfombras mágicas…
de las mariposas de verbena y calavera;
y esas damas, con las orquídeas trepadoras, por sus cabellos…
las guitarras de bienvenida, las llaves, y los papeles…
las amistades constructivas y los barcos dorados….
¡las complicidades, para esos tigres azules,
para esas fábulas merodeadoras, y las estrellas…
con los sueños de los vagabundos, por las ventanillas de los ferrocarriles;
con los aspavientos de quijotes,
los cartelones, el chapotear de elefantes del confort...
con el retorno de fantasmas de la cordillera,
el tótem, por los tableros de ajedrez,
y nuestra oración desaliñada…
con ese gusano de ojos saltones,
y esas convivencias de hierro.
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