Bender Carvajal
Poeta recién llegado
A tu aroma de vegetales voy
como un trueno
contaminado y seco,
dulce mía, lleno de sílabas
a tu convocatoria
de este cuerpo petrificado,
con tu voz alada
de pechos tibios
y conspirando como la noche,
oh, enigmática placenta
de tu amor amniótico
con que me abrazas
y desbordas,
persistente y pudoroso faro.
De tantas voces
tu guitarra llama,
de tanto sur
tu tormenta pide,
como una colecta
me llevo a ti
pedazo a pedazo
mientras compongo el sueño,
a tu llamado endeble,
a tu grito inquieto,
al pequeño ruido
de tus piernas crujiendo
en un bosque alado.
Convócame este rencor
de víctima
que voy asesino
traidor de llantos,
irrecuperable como el océano,
residente como la muerte,
perforando tiempo
y luminoso genital
de versos
para saber que sólo tú,
dueña de todo
lo que amas,
tendrás abierto el pecho
a este corazón
que se desgrana
perezosamente.
como un trueno
contaminado y seco,
dulce mía, lleno de sílabas
a tu convocatoria
de este cuerpo petrificado,
con tu voz alada
de pechos tibios
y conspirando como la noche,
oh, enigmática placenta
de tu amor amniótico
con que me abrazas
y desbordas,
persistente y pudoroso faro.
De tantas voces
tu guitarra llama,
de tanto sur
tu tormenta pide,
como una colecta
me llevo a ti
pedazo a pedazo
mientras compongo el sueño,
a tu llamado endeble,
a tu grito inquieto,
al pequeño ruido
de tus piernas crujiendo
en un bosque alado.
Convócame este rencor
de víctima
que voy asesino
traidor de llantos,
irrecuperable como el océano,
residente como la muerte,
perforando tiempo
y luminoso genital
de versos
para saber que sólo tú,
dueña de todo
lo que amas,
tendrás abierto el pecho
a este corazón
que se desgrana
perezosamente.