Luis Alberto Gontade
Poeta recién llegado
Sólo tres avemarías
mi alma.
Sólo tres avemarías
fueron
las que embrujaron la noche.
Y ¡ay¡ me enamoré
que muy hondo.
Mira
Me enamoré de una hembra,
¿Sabes?
De una hembra piel morena.
Talle diosa de mantilla
Con su peineta canela
Mi vida
de nacar y su pañuelo
Vaya
Su pañuelo perfumado
si
Con jugos de piña y lima
De piña , lima y ojillos
Anda
Ojillos de picardia.
¡Venga¡
Que por muy dentro lastiman.
Y que por fuera
Oye y que por fuera su brillo
Que por fuerita su brillo
Hace de la noche día.
Lucía su corpiñito
Pues que me lucía un corpiño,
Cielo
de malvas y de alelíes.
Que al sol sí que deslumbraba,
Oye
Que lo deslumbraba al sol,
que se fue a vivir
con ella.
Y que para esa noche trajo,
Mi vida
Y que para esa noche le trajo
un collarcito de estrellas.
Vaya
un collarcito se trajo
Que complaciese a la hembra.
Vamos
Que la encegueciese a ella
que entre jazmineros brinca
Venga
La que con los grillos canta,
que con los grillitos canta
y que baila con el agua fresca
Un prendedor de rubíes,
Mi alma
Un prendedor de rubíes
fuera
el que con mi sangre haría.
Para alhajar a esa hembra,
Oye
y que ¡cielos¡, mucho amor,
vaya amor que le daría
entre besos y poesía.
Toma
Y por esta juraría;
si
por cierto que juraría
Que le bajaría las nubes,
¿Sabes?...
Que sí que se las bajaría
para que se cumpliese ,
Vaya
para que se cumpliese
un sueño el suyo
¡Vamos¡
de fandango y romería.
Mucho poquito y la nada,
mira
Nadita y nada se alejan.
Oye
Y por mucho que he de quererla,
madre
Así por mucha ha de ser la pena
Que aquella hembra me cause.
Oye
Que aquella hembra me cause
y arrebatase mi vida
o que tal vez me
perdiese
donde el infortunio yace.
LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados
mi alma.
Sólo tres avemarías
fueron
las que embrujaron la noche.
Y ¡ay¡ me enamoré
que muy hondo.
Mira
Me enamoré de una hembra,
¿Sabes?
De una hembra piel morena.
Talle diosa de mantilla
Con su peineta canela
Mi vida
de nacar y su pañuelo
Vaya
Su pañuelo perfumado
si
Con jugos de piña y lima
De piña , lima y ojillos
Anda
Ojillos de picardia.
¡Venga¡
Que por muy dentro lastiman.
Y que por fuera
Oye y que por fuera su brillo
Que por fuerita su brillo
Hace de la noche día.
Lucía su corpiñito
Pues que me lucía un corpiño,
Cielo
de malvas y de alelíes.
Que al sol sí que deslumbraba,
Oye
Que lo deslumbraba al sol,
que se fue a vivir
con ella.
Y que para esa noche trajo,
Mi vida
Y que para esa noche le trajo
un collarcito de estrellas.
Vaya
un collarcito se trajo
Que complaciese a la hembra.
Vamos
Que la encegueciese a ella
que entre jazmineros brinca
Venga
La que con los grillos canta,
que con los grillitos canta
y que baila con el agua fresca
Un prendedor de rubíes,
Mi alma
Un prendedor de rubíes
fuera
el que con mi sangre haría.
Para alhajar a esa hembra,
Oye
y que ¡cielos¡, mucho amor,
vaya amor que le daría
entre besos y poesía.
Toma
Y por esta juraría;
si
por cierto que juraría
Que le bajaría las nubes,
¿Sabes?...
Que sí que se las bajaría
para que se cumpliese ,
Vaya
para que se cumpliese
un sueño el suyo
¡Vamos¡
de fandango y romería.
Mucho poquito y la nada,
mira
Nadita y nada se alejan.
Oye
Y por mucho que he de quererla,
madre
Así por mucha ha de ser la pena
Que aquella hembra me cause.
Oye
Que aquella hembra me cause
y arrebatase mi vida
o que tal vez me
perdiese
donde el infortunio yace.
LUIS ALBERTO GONTADE ORSINI
Derechos reservados