Palokin
Poeta recién llegado
Siendo tú coqueta mariposa errante
que vuelas con alas de alegría,
aunque a veces tus ojos se pierden
como entre nubes dejando ver un atisbo de tristeza,
y yo con un pequeño golpe
espanto tu perpetuidad espontanea,
tu sonríes y continuas con la conversación insulsa,
me miras con ojos de ternura,
tu vocecita diminuta cuando quieres me toma el aire,
a veces te he escuchado fuerte
como cuando debes poner algo en su lugar,
entonces mi atención se vuelve,
y soy yo el que sonríe,
trato de cuidarte
pero tus ganas de ser libre
sobrepasan cualquier posibilidad.
El lobo estepario te seduce,
sus garras se agrandan,
y trata de atraparte
para poder saborear esa dulces ganas de ser tú,
él busca las excusas,
yo voto las trampas,
sin embargo,
hoy no he podido con la fuerza que se necesita,
tu dejaste claro tu necesidad de ser admirada
aunque te aceche la bestia sedienta
que solo quiere probar una parte de ti
para después desecharte,
la verdad,
no soportaría verte herida con las alas rotas sin poder volar,
por eso mi lejanía,
por eso el muro,
por eso el enojo,
no pidas que este cerca,
porque el celo con que te resguardaría
sería motivo de contienda,
y la leve paz que se vive moriría por siempre.
entre mil recuerdos y un olvido