Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Coquetéame con las lineas isométricas de tu figura,
para encender la imaginación fecunda de mi mente
en el ardetísimo horno de mi corazón.
Coquetéame con la mirada resplandeciente de tus ojos,
para pulverizar mis deseos reprimido
en las profundidades recónditas de mis pasiones.
Coquetéame con las palabras embaucadoras de tus labios,
para exhalar un suspiro fascinante y seductor
en el divino y deleitoso oasis de tus besos.
Coquetéame con tu embrujadora y envolvente sonrisa,
para alimentar mi espíritu brioso y bravío
en el paraiso maravilloso de tu interioridad.
Coquetéame con el vaivén acompasado de tu andar,
para despertar el demonio momificado
en las cavernas posteriores de mis entrañas.
Coquetéame con primor y dulzura
en todas las situaciones de la vida;
coquetéame sin complejo ni atadura
para gritarle al mundo que eres mi preferida.
para encender la imaginación fecunda de mi mente
en el ardetísimo horno de mi corazón.
Coquetéame con la mirada resplandeciente de tus ojos,
para pulverizar mis deseos reprimido
en las profundidades recónditas de mis pasiones.
Coquetéame con las palabras embaucadoras de tus labios,
para exhalar un suspiro fascinante y seductor
en el divino y deleitoso oasis de tus besos.
Coquetéame con tu embrujadora y envolvente sonrisa,
para alimentar mi espíritu brioso y bravío
en el paraiso maravilloso de tu interioridad.
Coquetéame con el vaivén acompasado de tu andar,
para despertar el demonio momificado
en las cavernas posteriores de mis entrañas.
Coquetéame con primor y dulzura
en todas las situaciones de la vida;
coquetéame sin complejo ni atadura
para gritarle al mundo que eres mi preferida.