Henry Miller
Poeta recién llegado
Te acababas de ir
Pero no te habías ido
El perfume de ti
Se quedó en el aire,
Se abrió una puerta
Y entraron de golpe
Mil Palomas
Y todas las flores del cielo
Las azules y las amarillas
Fue como un parar el reloj
A las doce de nunca.
Intoxicado de ti
Fulminado por el vértigo
De tus transparentes células
Me deje perder.
Desandé los caminos
Hasta el día en que naciste
Y yo no estaba ahí
Para mirarte
Pero adivine tu aroma.
No quería que llegará nadie
No quería compartir con nadie
Lo que es intrínsecamente
Mío
Quería solo para mí
Esa flor que nace
Para vivir un instante.
Era como un celo solo
Como una sinfonía
Para un solo hombre.
Por condición del destino
Yo estoy aquí
Para adorarte
Adorando todo lo tuyo,
Radical
En este culto de ti
En este amarte a rachas
En este incierto camino
Que no puedo
Desandar
Cada día que pasa
Aprendo algo
Que no puedo compartir
Un alfabeto de dos
Una comunicación primal
Un salirse de la tierra
Y andar como un loco
Que sabe que no está loco
Sino fatalmente
Cuerdo.
Es como tu aroma.
Ese instante que sucede
Solo para mí
Porque nadie puede entender
Su mensaje
Como lo entiendo yo.
Para mi es el despertar de la tierra
El fluir de los continentes
La meditación solitaria
De una sirena sola,
La fuente
Que chorrea
Interminablemente
En su seno azul.
Tú me tienes sujeto
A la ley de la escases
Me robas la esperanza
Y a ratos me desheredas,
Pero no sabes
Como te vivo,
Como soy más tú,
Que tú misma.
Como me meto en tu piel
Como miro por tus ojos,
Así que un día de estos,
Cuando te canses de hablar
Vas a venir a mis brazos
Y te voy a llevar conmigo
De este lado de la tierra
Fuera del mundo
Que no es el mundo
Sino ausencia.
Pero no te habías ido
El perfume de ti
Se quedó en el aire,
Se abrió una puerta
Y entraron de golpe
Mil Palomas
Y todas las flores del cielo
Las azules y las amarillas
Fue como un parar el reloj
A las doce de nunca.
Intoxicado de ti
Fulminado por el vértigo
De tus transparentes células
Me deje perder.
Desandé los caminos
Hasta el día en que naciste
Y yo no estaba ahí
Para mirarte
Pero adivine tu aroma.
No quería que llegará nadie
No quería compartir con nadie
Lo que es intrínsecamente
Mío
Quería solo para mí
Esa flor que nace
Para vivir un instante.
Era como un celo solo
Como una sinfonía
Para un solo hombre.
Por condición del destino
Yo estoy aquí
Para adorarte
Adorando todo lo tuyo,
Radical
En este culto de ti
En este amarte a rachas
En este incierto camino
Que no puedo
Desandar
Cada día que pasa
Aprendo algo
Que no puedo compartir
Un alfabeto de dos
Una comunicación primal
Un salirse de la tierra
Y andar como un loco
Que sabe que no está loco
Sino fatalmente
Cuerdo.
Es como tu aroma.
Ese instante que sucede
Solo para mí
Porque nadie puede entender
Su mensaje
Como lo entiendo yo.
Para mi es el despertar de la tierra
El fluir de los continentes
La meditación solitaria
De una sirena sola,
La fuente
Que chorrea
Interminablemente
En su seno azul.
Tú me tienes sujeto
A la ley de la escases
Me robas la esperanza
Y a ratos me desheredas,
Pero no sabes
Como te vivo,
Como soy más tú,
Que tú misma.
Como me meto en tu piel
Como miro por tus ojos,
Así que un día de estos,
Cuando te canses de hablar
Vas a venir a mis brazos
Y te voy a llevar conmigo
De este lado de la tierra
Fuera del mundo
Que no es el mundo
Sino ausencia.
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