Fredmore
Romano Manfre More
Aquí voy, molesto, irritado,
siento tristeza, malestar,
estoy rabioso, encaprichado
en conquistar
un corazón blindado.
Quiero robarle un dardo a Cupido,
esperaré cuando esté dormido.
Sֻí, un dardo ardiente quiero,
para fundir un corazón de acero,
porque yo por su amor me muero.
En mi alocado atrevimiento
subí al vasto firmamento
a buscar estrellas
para ella, las más bellas.
Todo sin suerte, inútilmente
ella sigue igual, indiferente.
Exploré los más extraños mundos,
bajé a los abismos más profundos
para buscar perlas y corales,
fantásticos, naturales.
Todo sin suerte, inútilmente,
ella sigue igual, indiferente.
Practiqué los ritos ancestrales,
consulté las cartas astrales,
invoqué hechizos y sortilegios,
imploré favores y privilegios.
Todo sin suerte, inútilmente,
ella sigue igual indiferente.
Ya lo he intentado todo,
ya he agotado todos los medios,
nada, no hay modo,
no hay remedio.
No veo en ella ningún cambio.
Tal vez tenga razón el sabio:
“El corazón no entiende de razones,
para amar se necesitan dos corazones”.
siento tristeza, malestar,
estoy rabioso, encaprichado
en conquistar
un corazón blindado.
Quiero robarle un dardo a Cupido,
esperaré cuando esté dormido.
Sֻí, un dardo ardiente quiero,
para fundir un corazón de acero,
porque yo por su amor me muero.
En mi alocado atrevimiento
subí al vasto firmamento
a buscar estrellas
para ella, las más bellas.
Todo sin suerte, inútilmente
ella sigue igual, indiferente.
Exploré los más extraños mundos,
bajé a los abismos más profundos
para buscar perlas y corales,
fantásticos, naturales.
Todo sin suerte, inútilmente,
ella sigue igual, indiferente.
Practiqué los ritos ancestrales,
consulté las cartas astrales,
invoqué hechizos y sortilegios,
imploré favores y privilegios.
Todo sin suerte, inútilmente,
ella sigue igual indiferente.
Ya lo he intentado todo,
ya he agotado todos los medios,
nada, no hay modo,
no hay remedio.
No veo en ella ningún cambio.
Tal vez tenga razón el sabio:
“El corazón no entiende de razones,
para amar se necesitan dos corazones”.