• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Corazón condenado

Raamses

Poeta asiduo al portal
Los cristales de mi vitral palpitan,
conmoviendo figuras que te pertenecen,
son tan vividas que astillan tu fluir,
llenan de grises el roto arco iris de tu sonrisa,
me ensucia del pecho hacia dentro,
mi primer aliento es para decirte adiós,
sólo tu sombra se queda esperando una mirada,
porque un alma en picada no debe amar,
puede apreciar la agonía dentro de su prisión,
jamás lanzar su brillo al horizonte y oscurecerlo,
un alma ya averiada goza de un corazón de roca.

Por tus ocasos rodeas mis jardines,

buscando mi última violeta no marchita,
yo estoy a tu lado pero soy transparente,
no tengo derecho a tocar tus cabellos
con un peso en mi pecho.

Por mi oscuridad siempre te marchas,

yo te ilumino pero no es suficiente,
he sido condenado a verte regresar,
yo siento tu respiración
y tu no sientes mi mirada.

Mi corazón ha caído en pedazos,

oyes su crujido y no miras sus restos,
aun esparcido a tus pies, aun en desgracia,
cada parte dolorosa de él te continua amando.

Mi corazón sabe de tu espera de mi ausencia,

dentro de mi pecho hay una batalla solitaria,
mis sentimientos mueren en su funesto encierro,
no le dieron esperanza a un amanecer.

Las sombras soy yo, soy el alrededor,

eres furtiva entre mis opacos,
la plenitud en una queja en blanco y negro,
estoy encadenado a mis adentros,
a mis dolores y a mi miseria.

Detesto a este péndulo de simpatía,

me muestra lo que se me ha sido negado,
me he cegado para detener la hiel de contemplar,
pero se ha agudizado tu caminar cerca de mí.

Por toda la eternidad he extendido mis brazos,

he pasado por ti, te he cruzado a la mitad,
duele mucho que no me puedas notar,
duele mucho más no encarnar para rozar tus labios.


He pasado una eternidad de un día,

hundido y desamparado, desesperado,
he estado siempre observándote sin envejecer,
porque los espectros enamorados no mueren
flotan encadenados al amor.


No tengo labios para amar,

me quitaron la calidez para un abrazo,
me evaporaron las lágrimas un día,
me desfiguraron las sonrisas en sufrimiento.

Arrancaron mis brazos del aire,

enterraron mis piernas en el mar,
borraron mi rostro de las noches,
me dejaron en mi desierto contigo.

De mí no tendrás caricias,

menos susurros auque yo lo intente,
no importa si vienes a mí
porque yo soy en tí, respiro en tus adentros.

Mi corazón ha sido condenado,

ha sido preso de un antiguo sentir,
cada día de tus hermosos días,
mi corazón es ejecutado por no tenerte.
 
Los cristales de mi vitral palpitan,
conmoviendo figuras que te pertenecen,
son tan vividas que astillan tu fluir,
llenan de grises el roto arco iris de tu sonrisa,
me ensucia del pecho hacia dentro,
mi primer aliento es para decirte adiós,
sólo tu sombra se queda esperando una mirada,
porque un alma en picada no debe amar,
puede apreciar la agonía dentro de su prisión,
jamás lanzar su brillo al horizonte y oscurecerlo,
un alma ya averiada goza de un corazón de roca.

Por tus ocasos rodeas mis jardines,

buscando mi última violeta no marchita,
yo estoy a tu lado pero soy transparente,
no tengo derecho a tocar tus cabellos
con un peso en mi pecho.

Por mi oscuridad siempre te marchas,

yo te ilumino pero no es suficiente,
he sido condenado a verte regresar,
yo siento tu respiración
y tu no sientes mi mirada.

Mi corazón ha caído en pedazos,

oyes su crujido y no miras sus restos,
aun esparcido a tus pies, aun en desgracia,
cada parte dolorosa de él te continua amando.

Mi corazón sabe de tu espera de mi ausencia,

dentro de mi pecho hay una batalla solitaria,
mis sentimientos mueren en su funesto encierro,
no le dieron esperanza a un amanecer.

Las sombras soy yo, soy el alrededor,

eres furtiva entre mis opacos,
la plenitud en una queja en blanco y negro,
estoy encadenado a mis adentros,
a mis dolores y a mi miseria.

Detesto a este péndulo de simpatía,

me muestra lo que se me ha sido negado,
me he cegado para detener la hiel de contemplar,
pero se ha agudizado tu caminar cerca de mí.

Por toda la eternidad he extendido mis brazos,

he pasado por ti, te he cruzado a la mitad,
duele mucho que no me puedas notar,
duele mucho más no encarnar para rozar tus labios.


He pasado una eternidad de un día,

hundido y desamparado, desesperado,
he estado siempre observándote sin envejecer,
porque los espectros enamorados no mueren
flotan encadenados al amor.


No tengo labios para amar,

me quitaron la calidez para un abrazo,
me evaporaron las lágrimas un día,
me desfiguraron las sonrisas en sufrimiento.

Arrancaron mis brazos del aire,

enterraron mis piernas en el mar,
borraron mi rostro de las noches,
me dejaron en mi desierto contigo.

De mí no tendrás caricias,

menos susurros auque yo lo intente,
no importa si vienes a mí
porque yo soy en tí, respiro en tus adentros.

Mi corazón ha sido condenado,

ha sido preso de un antiguo sentir,
cada día de tus hermosos días,
mi corazón es ejecutado por no tenerte.

Hola que triste tu poema, casi casi hiciste que me diera un dolor en mi corazón al seguir la lectura, ánimate, el amor se va luego llega de nuevo asi es la vida. Saludos
¡SONRIE!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba