Aída Doreen
Poeta recién llegado
Pequeña niña de papel,
El viento acelera tu paso,
Llorando con gran languidez
Tus ojos ya mojan con llanto...
A aquel que se humedeció;
Corazoncito de papel,
Que escurres muy apresurada
Con manos que son dulce hiel.
Adiós mi querida Mariana,
Tan frágil como es el cristal,
Tu vida fue siempre afonía,
Te quise y ahora te vas.
Te vas mi pequeña infanta,
Tus años se fueron veloces,
Tan rápido que no has notado
Lo bello que son los relojes.
Mas, ¡mira!: Es un arcoiris,
Y aquello que ves es un ave
Que canta, ¿no escuchas mi niña?,
¿Qué acaso no sientes el aura?.
No sueltes mi mano chiquilla,
No cierres tus ojos Mariana,
No calles que te escucho, bella,
No dejes que marche tu alma.
Hoy ¡vive! Mi niña querida!,
No huyas de esta existencia,
¿te duele acaso tu vida?,
entonces te doy yo la mía.
Se rompe en pedazos aquello,
Que fuiste escurriendo despacio,
El corazón ya no resiste,
Te marchas callada, en silencio.
¡no sueltes mi mano chiquilla!,
tan frágil como es el cristal,
¡no cierres tus ojos Mariana!,
qué hablo, es muy tarde ya.
Aída Doreen "Gaviota"
El viento acelera tu paso,
Llorando con gran languidez
Tus ojos ya mojan con llanto...
A aquel que se humedeció;
Corazoncito de papel,
Que escurres muy apresurada
Con manos que son dulce hiel.
Adiós mi querida Mariana,
Tan frágil como es el cristal,
Tu vida fue siempre afonía,
Te quise y ahora te vas.
Te vas mi pequeña infanta,
Tus años se fueron veloces,
Tan rápido que no has notado
Lo bello que son los relojes.
Mas, ¡mira!: Es un arcoiris,
Y aquello que ves es un ave
Que canta, ¿no escuchas mi niña?,
¿Qué acaso no sientes el aura?.
No sueltes mi mano chiquilla,
No cierres tus ojos Mariana,
No calles que te escucho, bella,
No dejes que marche tu alma.
Hoy ¡vive! Mi niña querida!,
No huyas de esta existencia,
¿te duele acaso tu vida?,
entonces te doy yo la mía.
Se rompe en pedazos aquello,
Que fuiste escurriendo despacio,
El corazón ya no resiste,
Te marchas callada, en silencio.
¡no sueltes mi mano chiquilla!,
tan frágil como es el cristal,
¡no cierres tus ojos Mariana!,
qué hablo, es muy tarde ya.
Aída Doreen "Gaviota"