joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vestido de piedra tu corazón
en una inesperada despedida,
sembró tristeza, confusión
tras una abúlica sorpresa.
Al sentir sin brisa tu palmera
levó el mar en mis pupilas
y la máscara de serenidad
voló fugaz con las quimeras.
Secaré la fuente al viento;
asiré tenaz con fuerte ahínco
el renacer de aladas mariposas
con anhelos de nuevos surcos.
Enterraré poco a poco tus besos,
ternezas, sueños y promesas.
Mis manos: garfios lívidos, vacíos
por arar en el ayer tus caricias
lamentarán cruento, duro adiós;
mucho más lo frío de tu pasión.
en una inesperada despedida,
sembró tristeza, confusión
tras una abúlica sorpresa.
Al sentir sin brisa tu palmera
levó el mar en mis pupilas
y la máscara de serenidad
voló fugaz con las quimeras.
Secaré la fuente al viento;
asiré tenaz con fuerte ahínco
el renacer de aladas mariposas
con anhelos de nuevos surcos.
Enterraré poco a poco tus besos,
ternezas, sueños y promesas.
Mis manos: garfios lívidos, vacíos
por arar en el ayer tus caricias
lamentarán cruento, duro adiós;
mucho más lo frío de tu pasión.