maria g. hermoso
Poeta fiel al portal
Rara vez desmantelo casas
sin recordar de ante mano
que me detuve en las fachadas.
Absorta en su entramado
cuánto no imaginé,
cuánto no supuse,
cuánto no previne,
cuánto no quise ver.
Rara vez me desarmo
o me muestro por partes.
Me ofrezco en la sólida base
de lo público y cotidiano.
Lugares demasiado altos
para la reflexión y el avance.
En el más inerme acto
florece la humedad afable
pero rara vez me inclino
a la maleabilidad adictiva
de parecerte a ti mismo
en las imágenes partidas
del amante aburrido.
sin recordar de ante mano
que me detuve en las fachadas.
Absorta en su entramado
cuánto no imaginé,
cuánto no supuse,
cuánto no previne,
cuánto no quise ver.
Rara vez me desarmo
o me muestro por partes.
Me ofrezco en la sólida base
de lo público y cotidiano.
Lugares demasiado altos
para la reflexión y el avance.
En el más inerme acto
florece la humedad afable
pero rara vez me inclino
a la maleabilidad adictiva
de parecerte a ti mismo
en las imágenes partidas
del amante aburrido.
Última edición: