Rosa Linda
Poeta recién llegado
Me despisto pensándote,
soñando con amarte,
volando lejos de este mundo,
llevándote a mi lado, conmigo.
El corazón está al borde de la locura,
siente y no es un juego,
pues te sueña a deshora,
en castillos espera la aurora.
Siente y no piensa,
siente y detenerlo intenta,
aunque, ¿detenerlo? ...
Detenerlo no pueda.
El corazón no conoce riendas,
no se limita a lo interior,
no tiene alas pero vuela,
aunque no sabe y se estrella.
Quizás hablo tanto de lo que nunca he conocido,
sueño con lo que nunca he vivido,
hago alardes de mi ignorancia,
y me derrumbo al toparme con tu mirada.
A uno no he dicho las palabras mágicas,
de ninguno siquiera las he escuchado.
dicen que me hace falta experiencia,
digo que sólo uno tendrá mi inocencia.
Mientras, yo sueño y seguiré soñando.
Si se hacen realidad, bien,
y si no aprenderé a vivir,
disfrutando el amar sin destruir.
Dicen que el amor enloquece,
que ciega y no avisa,
que es traicionero,
vendedor de sueños.
Dicen que anda ilusionando,
sembrando rosas en la arena,
sacudiendo las ofensas,
uniendo la aurora con la niebla.
soñando con amarte,
volando lejos de este mundo,
llevándote a mi lado, conmigo.
El corazón está al borde de la locura,
siente y no es un juego,
pues te sueña a deshora,
en castillos espera la aurora.
Siente y no piensa,
siente y detenerlo intenta,
aunque, ¿detenerlo? ...
Detenerlo no pueda.
El corazón no conoce riendas,
no se limita a lo interior,
no tiene alas pero vuela,
aunque no sabe y se estrella.
Quizás hablo tanto de lo que nunca he conocido,
sueño con lo que nunca he vivido,
hago alardes de mi ignorancia,
y me derrumbo al toparme con tu mirada.
A uno no he dicho las palabras mágicas,
de ninguno siquiera las he escuchado.
dicen que me hace falta experiencia,
digo que sólo uno tendrá mi inocencia.
Mientras, yo sueño y seguiré soñando.
Si se hacen realidad, bien,
y si no aprenderé a vivir,
disfrutando el amar sin destruir.
Dicen que el amor enloquece,
que ciega y no avisa,
que es traicionero,
vendedor de sueños.
Dicen que anda ilusionando,
sembrando rosas en la arena,
sacudiendo las ofensas,
uniendo la aurora con la niebla.