Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Corazón esférico e inescrutable
-La luz trémula del candil iba ganando en sombras, las paredes de un ocre micción volvían de penumbras sus espaldas, la llama asfixiada iba dejando las horas de luz pasar; entre la tersura del cendal entre las cortinas apolilladas. Las oberturas de madera crujían ante el bamboleo maligno de los céfiros; las persianas, todas las puertas, todos los techos crujían ante el zarandeo, impulsado aguacero. El suelo se insuflaba y hacía intolerable la cercanía de la chapa remachada, las paredes se movían hacia el epicentro, las ventanas se contraían y ya no se dilataban, ¡el techo me aplastaba!..., mientras la flama orbicularmente azulada del candil expiraba intuía el epicentro en mí
Ayer pensaba en esta paranoica irrealidad, ayer me amedrentaba ante mi sombra, todo
era oscuro, el cielo y sus celajes arbitrarios, todo era un porquería .Y hoy despego y me entero que no era más que un turbio sueño, de curvas turgentes y punzantes colmillos, ¡pues ya te has ido vampiresa de lo irreparable! ¡Mi sangre es demasiado azul para tus venas! Aunque te atrevas a tantear mi pulso sobre mis vértices y aristas, aunque busques encasillarme y sublevarme, no te olvides; que mi corazón es feérico e inescrutable.
Ayer empecé a escribir sobre la paranoia o el hermetismo que siento en relación a lo Irreparable, hoy al llegar del laburo ( y relacionar esférico con feérico(relativo a las hadas)) me di cuenta que en realidad yo no soy así, que me estoy poniendo en el plano de víctima . por consiguiente, ahora que lo sé, la vampiresa no puede aferrarse de mis vértices ni aristas porque soy un circulo, una figura de infinitud.
-La luz trémula del candil iba ganando en sombras, las paredes de un ocre micción volvían de penumbras sus espaldas, la llama asfixiada iba dejando las horas de luz pasar; entre la tersura del cendal entre las cortinas apolilladas. Las oberturas de madera crujían ante el bamboleo maligno de los céfiros; las persianas, todas las puertas, todos los techos crujían ante el zarandeo, impulsado aguacero. El suelo se insuflaba y hacía intolerable la cercanía de la chapa remachada, las paredes se movían hacia el epicentro, las ventanas se contraían y ya no se dilataban, ¡el techo me aplastaba!..., mientras la flama orbicularmente azulada del candil expiraba intuía el epicentro en mí
Ayer pensaba en esta paranoica irrealidad, ayer me amedrentaba ante mi sombra, todo
era oscuro, el cielo y sus celajes arbitrarios, todo era un porquería .Y hoy despego y me entero que no era más que un turbio sueño, de curvas turgentes y punzantes colmillos, ¡pues ya te has ido vampiresa de lo irreparable! ¡Mi sangre es demasiado azul para tus venas! Aunque te atrevas a tantear mi pulso sobre mis vértices y aristas, aunque busques encasillarme y sublevarme, no te olvides; que mi corazón es feérico e inescrutable.
Ayer empecé a escribir sobre la paranoia o el hermetismo que siento en relación a lo Irreparable, hoy al llegar del laburo ( y relacionar esférico con feérico(relativo a las hadas)) me di cuenta que en realidad yo no soy así, que me estoy poniendo en el plano de víctima . por consiguiente, ahora que lo sé, la vampiresa no puede aferrarse de mis vértices ni aristas porque soy un circulo, una figura de infinitud.