Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
Esta incómoda inquietud del corazón,
inquietud, deseos de tenerte cerca cada segundo,
un sentimiento depresivo sin razón,
sabiendo que contigo poseo lo más puro y profundo.
Por más que quiera, no me acerco a las nubes,
en mi dolor de tu corta lejanía,
ni el agua, ni el sudor del auto-placer sacian mi sed,
mi único consuelo es poder decir te amo cada día.
Palabras que pretenden ser suficientes,
pero nada me basta, ni el abrazo más infinito,
como desesperados balazos delincuentes
me pesa cada metro del más allá, y corro, y me agito.
Con suerte, me tranquiliza el relax de mi propia paciencia,
esperando por volver a escuchar pronto el roce de tus manos,
imaginando un cuadro donde brilla el crucifijo de tu ausencia,
mientras más rápido pase el tiempo, sé que morderé dulcemente tus labios.
Cuenca, 2011.
Copyright. Todos los derechos reservados.
inquietud, deseos de tenerte cerca cada segundo,
un sentimiento depresivo sin razón,
sabiendo que contigo poseo lo más puro y profundo.
Por más que quiera, no me acerco a las nubes,
en mi dolor de tu corta lejanía,
ni el agua, ni el sudor del auto-placer sacian mi sed,
mi único consuelo es poder decir te amo cada día.
Palabras que pretenden ser suficientes,
pero nada me basta, ni el abrazo más infinito,
como desesperados balazos delincuentes
me pesa cada metro del más allá, y corro, y me agito.
Con suerte, me tranquiliza el relax de mi propia paciencia,
esperando por volver a escuchar pronto el roce de tus manos,
imaginando un cuadro donde brilla el crucifijo de tu ausencia,
mientras más rápido pase el tiempo, sé que morderé dulcemente tus labios.
Cuenca, 2011.
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