Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soltó mi corazón, de pronto, amarras,
y quiso navegar por mar abierto,
llevando por timón y suave viento
el claro resplandor de tu mirada.
Formó tripulación con dulces versos;
por segundo de abordo llevó al alma:
izando, ambos, bandera de esperanza,
quisieron olvidar su viejo puerto.
Más los hados enviaron su fragata
a impedirles surcar tu mar de ensueño;
por eso, no teniendo más remedio:
una noche, sin faro ni luceros,
de nuevo el corazón levó sus anclas,
esta vez...¡con bandera de pirata!
y quiso navegar por mar abierto,
llevando por timón y suave viento
el claro resplandor de tu mirada.
Formó tripulación con dulces versos;
por segundo de abordo llevó al alma:
izando, ambos, bandera de esperanza,
quisieron olvidar su viejo puerto.
Más los hados enviaron su fragata
a impedirles surcar tu mar de ensueño;
por eso, no teniendo más remedio:
una noche, sin faro ni luceros,
de nuevo el corazón levó sus anclas,
esta vez...¡con bandera de pirata!
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