Y podría encontrar su corazón escondido,
perfilando el alma, arraigada en aquella sombra,
cuando la palabra vencedora, me lo tenga permitido,
te podré decir, corazón rima con amor a solas.
Y la dama espera sentada, como cual verano,
del cándido homenaje por su doble hermosura
porque a lo lejos va imaginando sus manos,
y el amor va rodando hasta el límite de la locura.
Y el alma va imprimiendo orquídeas de color,
es como el sueño que nunca acaba,
y ha dejado una profunda huella en el corazón,
porque en mi piel lo llevo tatuado cada mañana.
Sentada al pie de la balaustrada, junto a las rosas,
y después de tanto amor, se va disipando el llanto,
al saber de las lágrimas que ya no lloran,
el llanto empieza a caminar por los valles de mis párpados.
Vos podría recoger mi voz aturdida de torbellinos,
la espera se hace muy larga en la balaustrada,
mi vestido blanco, se llenará de pena sin mi permiso,
porque no me queréis complacer por estar enamorada.
Y la despedida es tan triste como la lluvia en el cristal,
porque mis pensamientos se evaden hasta su pecho,
y las sirenas de mi mar, quieren tus besos sin igual,
jamás te dejaré de querer y mi corazón cae desecho.
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