Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si me entregases el hilo,
laberinto, el cofre secreto.
tu altar donde quemen,
llamas de cielo,
tus alegrías y lamentos,
allí donde tus ansias duermen.
¡Allí donde guardas tus secretos!
Aprehendo tu sonrisa,
brillo de mil brisas,
das vueltas y vueltas,
junto a mi corazón, a mi puerta.
¡Allí donde guardas tus secretos!
Todos tus gestos se abalanzan,
meneándose danzas y danzas,
¿Qué buscas?... ¿qué no alcanzas?
¡Grita desde tu génesis, más remoto!
si sé que amas corazón, corazón secreto.
¡Allí donde guardas tus secretos!
Apunta directo, hacia mi vientre,
queriendo germinar dos gotas de agua,
de sonrisas, aquí aquí dentro.
¡Corazón, corazón secreto!