Alexis longoria
Poeta recién llegado
Un dia descubri que
en mi pecho tengo un peregrino, y al hablar con él, él me decía
sus deseos, sus aspiraciones
me conto que un dia
se decidió en buscar montañas de oro
Comenzó su viaje
como inmigrante a tierras extranas
nuevas costumbres , nuevas palabras
nada más que una inquietud al quedarse a descansar en el camino
es satisfecho cuando sus pies tocan la arena lucida
sus sandalias hacen ese sonido rítmico con el árido suelo
el camino es compañero del corazón vagante
el aire es su guía
y este corazón vagante se creía parte del aire
de la misma brisa del día soleado que le rodeaba en sus caminos
fue cuando al mirar el viaje y no el camino
que encontró su descanso
y este corazón vagante, entre mi pecho me declara
que en ti esta su reposo
y en tu piel su satisfacción
porque al mirar tus ojos, no me importa ni el viaje ni el camino
al besar tu piel se me hace de ese momento una eternidad
mi corazon buscaba montañas de oro
pero encontró en ti
el paraiso
en mi pecho tengo un peregrino, y al hablar con él, él me decía
sus deseos, sus aspiraciones
me conto que un dia
se decidió en buscar montañas de oro
Comenzó su viaje
como inmigrante a tierras extranas
nuevas costumbres , nuevas palabras
nada más que una inquietud al quedarse a descansar en el camino
es satisfecho cuando sus pies tocan la arena lucida
sus sandalias hacen ese sonido rítmico con el árido suelo
el camino es compañero del corazón vagante
el aire es su guía
y este corazón vagante se creía parte del aire
de la misma brisa del día soleado que le rodeaba en sus caminos
fue cuando al mirar el viaje y no el camino
que encontró su descanso
y este corazón vagante, entre mi pecho me declara
que en ti esta su reposo
y en tu piel su satisfacción
porque al mirar tus ojos, no me importa ni el viaje ni el camino
al besar tu piel se me hace de ese momento una eternidad
mi corazon buscaba montañas de oro
pero encontró en ti
el paraiso