ChristianYC
Poeta recién llegado
I
«Soy, clavado en un madero,
el mayor de tus hermanos,
que a la luz del horizonte,
tras el beso del rocío,
vio tu alma descarriada
y entregó por ti la vida.
Porque al verte arrepentido,
temeroso del destierro,
prometí volver mis ojos
de ternura y compasión
y saciarte para siempre
con mi cuerpo y con mi sangre».
II
Solo en ti, Jesús, confío,
de la luz de la mañana
a la sombra de mi muerte.
A pesar de mis pesares,
con la fuerza que me has dado
cantaré un cántico nuevo.
Porque lavaste mi culpa
y me invitaste a tu gloria,
inflama, Jesús, mis labios:
proclamaré tu grandeza.
Dale, Señor, a tu siervo,
un corazón misionero.
«Soy, clavado en un madero,
el mayor de tus hermanos,
que a la luz del horizonte,
tras el beso del rocío,
vio tu alma descarriada
y entregó por ti la vida.
Porque al verte arrepentido,
temeroso del destierro,
prometí volver mis ojos
de ternura y compasión
y saciarte para siempre
con mi cuerpo y con mi sangre».
II
Solo en ti, Jesús, confío,
de la luz de la mañana
a la sombra de mi muerte.
A pesar de mis pesares,
con la fuerza que me has dado
cantaré un cántico nuevo.
Porque lavaste mi culpa
y me invitaste a tu gloria,
inflama, Jesús, mis labios:
proclamaré tu grandeza.
Dale, Señor, a tu siervo,
un corazón misionero.
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