Nuestros pies señalan sendas
que se oponen a nuestro tiempo,
como las antiguas penas,
las noches llenas
de tu recuerdo del eco.
En tu mirada se pinta el cansancio,
ojos que ardían enamorados
y soñaban que el tiempo fuera despacio
ahora sólo encuentran a gemelos extraños.
Ya no existen, ni tampoco el sol
que encerraba la magia de tus manos.
ya no hay muestras de amor,
sólo hay corazones extraviados.
que se oponen a nuestro tiempo,
como las antiguas penas,
las noches llenas
de tu recuerdo del eco.
En tu mirada se pinta el cansancio,
ojos que ardían enamorados
y soñaban que el tiempo fuera despacio
ahora sólo encuentran a gemelos extraños.
Ya no existen, ni tampoco el sol
que encerraba la magia de tus manos.
ya no hay muestras de amor,
sólo hay corazones extraviados.