poetakabik
Poeta veterano en el portal
El azul de los mares, la belleza del cielo.
En un hilo fundidos, allá en el horizonte,
Constelados de agua, en tus ojos benditos.
Se divisan milagros, caminantes perdidos,
En la senda del alma, dulcinea de la vida.
Caminado entre rosas, siguen los peregrinos,
En la boca del día, paladar de la aurora.
Se mezclan los manjares, colores de los limos,
Semejando un banquete, comiéndose las sombras.
Alimentando bocas, saciando las pasiones,
Acarician miradas, acunan melodías.
Sacian pechos ardientes, corazones fundidos.
Arrancan con sus gritos, callados misteriosos,
Tan alocadamente, dispersos en el aire.
Como granos de flores, mezclados en la arena,
Van naciendo los besos, dulces y apasionados.
Duelen como una herida, sangrante que no cesa,
Mientras suaves alondras, en vuelo los cautivan.