Corre, corre.

jepet

Poeta recién llegado
Corre, corre, fuego, sin parar.
Regala cenizas grises, fuego.
¿No queréis calor de almas ardientes?
Gozad ahora el jardín de plásticos derretidos del agua embasada que bebisteis cuando todavía sufríais de sed.
Regocijaros en los esqueletos de, quien se acuerda que objetos. Esqueletos son.
Las cenizas grises no se pueden desmembrar.
No quedan más cuadriculas que pintar.
Corre, corre, fuego, sin parar.
Pinta, pinta, gris sobre gris, sin tono ni matiz.
Ved el gran regalo gris, despreciad el negro que no lo consiguió.
Se necesita todo el calor para llegar a las muertes deseadas.
Para de mirar el paisaje gris. Ven al gris, sé el gris.
¿No queréis calor de almas ardientes?
Déjate abrazar.
Ojo gris, paño gris, agua gris, muerte gris.
Cielo gris, sueño gris, vida gris.
Gozad ahora la representación onírica de la ciudad, en esos botes, en esas latas, en esos cristales rotos.
Urbe gris que llegó tentacular para regalar a este ultimo rincón su nube gris.
Corre, corre, fuego, sin parar.
Apaga la última luz; todo gris.
 
Corre, corre, fuego, sin parar.
Regala cenizas grises, fuego.
¿No queréis calor de almas ardientes?
Gozad ahora el jardín de plásticos derretidos del agua embasada que bebisteis cuando todavía sufríais de sed.
Regocijaros en los esqueletos de, quien se acuerda que objetos. Esqueletos son.
Las cenizas grises no se pueden desmembrar.
No quedan más cuadriculas que pintar.
Corre, corre, fuego, sin parar.
Pinta, pinta, gris sobre gris, sin tono ni matiz.
Ved el gran regalo gris, despreciad el negro que no lo consiguió.
Se necesita todo el calor para llegar a las muertes deseadas.
Para de mirar el paisaje gris. Ven al gris, sé el gris.
¿No queréis calor de almas ardientes?
Déjate abrazar.
Ojo gris, paño gris, agua gris, muerte gris.
Cielo gris, sueño gris, vida gris.
Gozad ahora la representación onírica de la ciudad, en esos botes, en esas latas, en esos cristales rotos.
Urbe gris que llegó tentacular para regalar a este ultimo rincón su nube gris.
Corre, corre, fuego, sin parar.
Apaga la última luz; todo gris.

Expresiones en tus lineas que las puedo interpretar, como una alucion a ese fuego que todo lo consume, a ese fuego que contamina, que esparce su humo sobre las ciudades, el grisaceo aire que deja a su paso es como un reflejo de nuestra alma en penumbras.

Los hombres somos como chatarras consumidas en fuego, siempre.. siempre, nos va tocar la hora de ser consumidos, y nuestras cenizas se esparcirán sobre ese aire.

Saludos.
 
Amigo Darío, gracias por leerlo.
Ese fuego y esas cenizas están dentro del ser humano, son él mismo, debatiéndolo en una paradoja de la muerte como una parte de la vida misma. No son más estas líneas que un alarido en sueños que se escapa del reprimido que disfruta la vida, la vida gris que le pareció lo mejor para vivir.
Fíjese en que sección esta colgado.
 
Última edición:
Es todo un carrusel, su poema, uno viaja en cada letra y se refleja
es como si de un vistazo viera la ciudad, y ese correr a diario...
a pesar de eso,

Se necesita todo el calor para llegar a las muertes deseadas.
 
Gracias azulaurora. Gracias por captar el carrusel en el que giramos y por sentirte parte reflejada. Es el urbanita que pisa a toda prisa, parte de la ciudad misma y con todas sus consecuencias, también él es parte de ese gris que tentacular llega hasta el último rincón con su nube gris, incluso hasta el último rincón de si mismo. Y ahí esta, pidiendo todavía más del gris. En lo más profundo espero que este "¡toma más de lo mismo!" le revele y le permita escapar, que no acabe como estas líneas, apagando la ultima luz, aunque me temo que la suerte esta echada. O que acabe como quiera, porque no soy quien para moralizar.
 
Gracias luzyabsenta. Sobre todo gracias por darle al gris esa imagen que es justo la que pintan estas letras, ¡ceniciento!
Ceniciento, de ceniza, y ¡de cenizo! como el que están haciendo apología del gris, porque sino, ¿como iba a tener un sueño gris?. :::sonreir1:::
 
Corre, corre, fuego, sin parar.
Regala cenizas grises, fuego.
¿No queréis calor de almas ardientes?
Gozad ahora el jardín de plásticos derretidos del agua embasada que bebisteis cuando todavía sufríais de sed.
Regocijaros en los esqueletos de, quien se acuerda que objetos. Esqueletos son.
Las cenizas grises no se pueden desmembrar.
No quedan más cuadriculas que pintar.
Corre, corre, fuego, sin parar.
Pinta, pinta, gris sobre gris, sin tono ni matiz.
Ved el gran regalo gris, despreciad el negro que no lo consiguió.
Se necesita todo el calor para llegar a las muertes deseadas.
Para de mirar el paisaje gris. Ven al gris, sé el gris.
¿No queréis calor de almas ardientes?
Déjate abrazar.
Ojo gris, paño gris, agua gris, muerte gris.
Cielo gris, sueño gris, vida gris.
Gozad ahora la representación onírica de la ciudad, en esos botes, en esas latas, en esos cristales rotos.
Urbe gris que llegó tentacular para regalar a este ultimo rincón su nube gris.
Corre, corre, fuego, sin parar.
Apaga la última luz; todo gris.
Ser humano, hombre que vive en ese fuego donde
lo que se consume es la vida frente a la muerte.
Todos los sueños escapandose dentro del gris
ceniciento de una vida dada por vivir. felicidades.
un gran poema. luzyabsenta
 
Gracias luzyabsenta. Sobre todo gracias por darle al gris esa imagen que es justo la que pintan estas letras, ¡ceniciento!
Ceniciento, de ceniza, y ¡de cenizo! como el que están haciendo apología del gris, porque sino, ¿como iba a tener un sueño gris?. :::sonreir1:::

Agradezco la cordialidad de tu respuesta.
Hay poesias y poetas que se merecen atenta
reflexion, y lectura precisa, pienso que es tu
caso y el de tu obra, por ello leo de nuevo.
saludos siempre amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba