Lidian
Poeta recién llegado
Hundido en la oscuridad
sin un rayo de amor
tu me rescataste de aquel dolor
y abriste mi corazón.
Una mirada fue lo que falto
para rescatar de mis miedos
a este corazón,
iluminar mi alma
y apartarla del dolor
que un día sentí
por falta de tu amor.
Dulces palabras son la que relato
dulces palabras
por que tu amor es grato,
aun sin comprender
que por siempre te amaré
quiero que lo sepas,
por que yo no lo sé,
si mi amor es correspondido,
por miedo a preguntar
me quedare solo y vacío.
sin mas que cantar
estos versos dolidos
que de ti han de hablar.
Así que te pido
que cuando oigas esta canción
comprendas mis deseos
pues fuiste mi inspiración.
Para mil cosas que pude pensar
hoy lamento no poder preguntar
a quien le pertenece tu corazón
y a quien le darías tu amor.
No se cuanto durara
este amor perdido,
ni cuanto durarán
estos recuerdos vacíos,
de tu suave cantar,
con este sentimiento
de tus ojos al mirar
la idea perdida
que me hizo suspirar,
Hoy me despido
esperando poder
amarte en otra vida
o mejor aún, después,
y algún día contemplar
tus labios al hablar,
tus ojos al mirar,
y tu nombre pronunciar:
Monserrat.
sin un rayo de amor
tu me rescataste de aquel dolor
y abriste mi corazón.
Una mirada fue lo que falto
para rescatar de mis miedos
a este corazón,
iluminar mi alma
y apartarla del dolor
que un día sentí
por falta de tu amor.
Dulces palabras son la que relato
dulces palabras
por que tu amor es grato,
aun sin comprender
que por siempre te amaré
quiero que lo sepas,
por que yo no lo sé,
si mi amor es correspondido,
por miedo a preguntar
me quedare solo y vacío.
sin mas que cantar
estos versos dolidos
que de ti han de hablar.
Así que te pido
que cuando oigas esta canción
comprendas mis deseos
pues fuiste mi inspiración.
Para mil cosas que pude pensar
hoy lamento no poder preguntar
a quien le pertenece tu corazón
y a quien le darías tu amor.
No se cuanto durara
este amor perdido,
ni cuanto durarán
estos recuerdos vacíos,
de tu suave cantar,
con este sentimiento
de tus ojos al mirar
la idea perdida
que me hizo suspirar,
Hoy me despido
esperando poder
amarte en otra vida
o mejor aún, después,
y algún día contemplar
tus labios al hablar,
tus ojos al mirar,
y tu nombre pronunciar:
Monserrat.