Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Corriendo por la vida
Cuando transitando vas
el camino de partida
encontrarás laberintos
que llevan a la salida.
En la primera estación
buscarás amor y abrigo
en aquel que te dio el ser
y serás hijo y amigo.
Cuando tu seas muy niño
te mirarás en sus ojos
pues el adivina todo
hasta tu último antojo.
El tren su camino marca
creciendo tu seguirás
es allí en la adolescencia
que sus ojos no verás.
El padre sigue muy firme
resistiendo los embates
porque tiene mucho amor
todavía para darte.
Va cambiando el tren de vía
solo armarás tus paradas
así dejarás atrás
al que espera tu llegada.
Son tiempos de crecimiento
de nuevos planes flamantes
que te alejaran un poco
de aquel anden que dejaste.
La espera de ese tu viejo
con tu vos solo se calma
pero corres tras el tiempo
pues los minutos no alcanzan.
Yo hablaré con la experiencia
que la vida ya me dio
has un alto en el camino
regálale una emoción.
Porque a pesar que el camino
nos parezca casi eterno
a veces no nos da tiempo
de decir lo que queremos.
Así una lágrima amarga
ha de bañar nuestro rostro
cuando tengamos el tiempo
pero ya no exista el otro.
Sé que no vale el consejo
de lo que ya se ha vivido
pero si puedo decir
que no es minuto perdido.
Aunque hablemos a lo lejos
a esa estrellita escondida
nada se puede igualar
a una charla compartida.
Solo le pido al que pueda
parar en esa estación
no es casual que la han llamado
parada del corazón.
Mary Mura

Cuando transitando vas
el camino de partida
encontrarás laberintos
que llevan a la salida.
En la primera estación
buscarás amor y abrigo
en aquel que te dio el ser
y serás hijo y amigo.
Cuando tu seas muy niño
te mirarás en sus ojos
pues el adivina todo
hasta tu último antojo.
El tren su camino marca
creciendo tu seguirás
es allí en la adolescencia
que sus ojos no verás.
El padre sigue muy firme
resistiendo los embates
porque tiene mucho amor
todavía para darte.
Va cambiando el tren de vía
solo armarás tus paradas
así dejarás atrás
al que espera tu llegada.
Son tiempos de crecimiento
de nuevos planes flamantes
que te alejaran un poco
de aquel anden que dejaste.
La espera de ese tu viejo
con tu vos solo se calma
pero corres tras el tiempo
pues los minutos no alcanzan.
Yo hablaré con la experiencia
que la vida ya me dio
has un alto en el camino
regálale una emoción.
Porque a pesar que el camino
nos parezca casi eterno
a veces no nos da tiempo
de decir lo que queremos.
Así una lágrima amarga
ha de bañar nuestro rostro
cuando tengamos el tiempo
pero ya no exista el otro.
Sé que no vale el consejo
de lo que ya se ha vivido
pero si puedo decir
que no es minuto perdido.
Aunque hablemos a lo lejos
a esa estrellita escondida
nada se puede igualar
a una charla compartida.
Solo le pido al que pueda
parar en esa estación
no es casual que la han llamado
parada del corazón.
Mary Mura
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