Cetrero3
Poeta fiel al portal
Los dioses condensaron en un tarro,
en días de tormenta,
a un copito de nieve, un rayo y cielo,
a mucho cielo, en una ruta corta...
efímero suspiro,
un pestañear de dama en su palacio.
Esos dioses moldearon con su barro,
sin echar otra cuenta,
a todo un mundo en un banal pañuelo
que, perseguido por hilachas, porta
estampado el retiro
mientras se escurre en tiempo y en espacio.
Lo subieron, los dioses, a su carro,
su capricho lo avienta...
Me subieron, me avientan y el consuelo
si me compensa a nadie nada importa,
pues grabado en papiro
está que rey, de un beso, fue el batracio.
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