Naturu3
Poeta fiel al portal
Agua infusionada, destilada, hervida, acaramelada, fétida, azorada. Todo lo veíamos desde el balcón que daba al patio trasero.
El fuego divierte su ego masculino mascullando edificios, fachadas, colchones, diademas y rostros de Polaroid que la familia guardaba.
Todos nos acostumbramos a cosas peores; como a las hogueras talladas en gas, a los odios que escalan firmes en las noches que son de fiesta.
Ya levitan flagrantes marcas de incendio, derramados en el jardín por la misma agua sucia, hervida o infusionada de terror.
Los rostros de ruido arrastran sus dientes ausentes, atascados en la alfombra desbordada o consumida.
Ese fuego ya había resuelto su materia en trámite urgente.
El fuego divierte su ego masculino mascullando edificios, fachadas, colchones, diademas y rostros de Polaroid que la familia guardaba.
Todos nos acostumbramos a cosas peores; como a las hogueras talladas en gas, a los odios que escalan firmes en las noches que son de fiesta.
Ya levitan flagrantes marcas de incendio, derramados en el jardín por la misma agua sucia, hervida o infusionada de terror.
Los rostros de ruido arrastran sus dientes ausentes, atascados en la alfombra desbordada o consumida.
Ese fuego ya había resuelto su materia en trámite urgente.