Franco Harris
Poeta recién llegado
Graciela, Marcela, Petra, Ana,
Sabrá Dios como es que se llame
Pero no hay día, sin falta
Que la vista, no venga a adornarme.
Todo lo tiene perfecto, excepto a mi
Pero un par de ojos color universo,
Esas turgentes razones para más de un beso
Y las piernas mas largas de un verso.
Viene siempre a la hora que se le antoja,
A veces por la mañana, otras no tan noche
De repente es más alta que el día anterior,
Hay veces que su sonrisa es de otro color.
Cuando le veo se me va el aire,me pierdo,
En ocasiones se parece más a un recuerdo.
También le he visto caminar lejana,
De la mano de un destino de porcelana.
Pero siempre es de la mejor poesía,
El contraste de su piel con la hipocresía,
El baile de sus caderas amplias de inspiración
Y el fulgor de una sonrisa para la destrucción.
Hoy vino a las tres de la tarde,mañana...
lo decidiré cuando le vea entrar por la ventana.
Sabrá Dios como es que se llame
Pero no hay día, sin falta
Que la vista, no venga a adornarme.
Todo lo tiene perfecto, excepto a mi
Pero un par de ojos color universo,
Esas turgentes razones para más de un beso
Y las piernas mas largas de un verso.
Viene siempre a la hora que se le antoja,
A veces por la mañana, otras no tan noche
De repente es más alta que el día anterior,
Hay veces que su sonrisa es de otro color.
Cuando le veo se me va el aire,me pierdo,
En ocasiones se parece más a un recuerdo.
También le he visto caminar lejana,
De la mano de un destino de porcelana.
Pero siempre es de la mejor poesía,
El contraste de su piel con la hipocresía,
El baile de sus caderas amplias de inspiración
Y el fulgor de una sonrisa para la destrucción.
Hoy vino a las tres de la tarde,mañana...
lo decidiré cuando le vea entrar por la ventana.