griego salvo
Poeta recién llegado
CREEDME
Tu apareciste en mi dolor con un paraguas,
sabias que yo lloraba a mares y a ríos,
no dejaste que se inundara mi corazón herido,
alumbraste mi angustia con tus ojos de fuego
y atrapaste mis vacilantes manos que morían
como se muere cada tarde de cada día nuevo.
Te atreviste a cruzar la barrera del amor perdido
cercenado, viudo, por la muerte que mata la vida,
te quedaste por un tiempo en la agonía de sus cenizas,
hasta que mis ojos se volaron hasta tus labios,
que deseaban sin miedo entregarse a los míos.
Así empezó todo, lo que aquí te cuento y recuerdo,
así, con coraje desenredaste mi aguda maraña depresiva,
que como enredadera del diablo me llevaba a sus raíces,
así fue como lo que tu sentiste por mi, no debiste sentirlo,
yo venia de ver como una gran parte de mi, perdía su destino,
no te quise herir, creedme, tu sabes que yo venia herido,
y preferí que la llaga cerrara sola, pero no estando contigo.
GRIEGO SALVO
Derechos Reservados
Tu apareciste en mi dolor con un paraguas,
sabias que yo lloraba a mares y a ríos,
no dejaste que se inundara mi corazón herido,
alumbraste mi angustia con tus ojos de fuego
y atrapaste mis vacilantes manos que morían
como se muere cada tarde de cada día nuevo.
Te atreviste a cruzar la barrera del amor perdido
cercenado, viudo, por la muerte que mata la vida,
te quedaste por un tiempo en la agonía de sus cenizas,
hasta que mis ojos se volaron hasta tus labios,
que deseaban sin miedo entregarse a los míos.
Así empezó todo, lo que aquí te cuento y recuerdo,
así, con coraje desenredaste mi aguda maraña depresiva,
que como enredadera del diablo me llevaba a sus raíces,
así fue como lo que tu sentiste por mi, no debiste sentirlo,
yo venia de ver como una gran parte de mi, perdía su destino,
no te quise herir, creedme, tu sabes que yo venia herido,
y preferí que la llaga cerrara sola, pero no estando contigo.
GRIEGO SALVO
Derechos Reservados