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Creencias

penabad57

Poeta veterano en el portal
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.
 
Última edición:
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.
Es como se debe creer.
Muy bueno.

Saludos
 
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.
Maravilla de credo nos presentas y conmueves con ese amor de susurro. Un placer leerte.
 
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.
No me quedan palabras para comentar tus poemas. Un abrazo con la pluma del alma
 
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.

Hermosas letras con una reflexión muy profunda
Un saludo
 
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.

Es muy bello el poema y las metáforas que has utilizado.

Un placer la lectura de tus hermosos versos.

Abrazos.
 
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.
Buenas letras, un saludo
 
Creo en las obras de la palabra cuando es tu verbo quien enciende

los paisajes de mi vida, creo en los espejismos si al abrir de nuevo

los ojos tu carne y la mía se funden en un horizonte cercano de lunas

celestes, creo sin creer que hay un dios en los eclipses que dan sombra

a los espejos de la tristeza, creo en tu voz que acompaña mis susurros

al musitar las frases más antiguas que son las del perdón por la herida

que causó la inconsciencia de los actos, creo que nací para el olvido

porque mis huellas son de manantial y mis ecos no me siguen al volver

las esquinas del presente, creo en la tenaz lucha del árbol por alcanzar

la noche iluminada por satélites de cristal que solo son sueños de la raíz

en las hojas rutilantes de la primavera, creo, a veces, que has fingido

estar junto a mí con el coral de tu enagua tapando la silla donde el primer

ardid conquistó el alma ilusa del amor primigenio, creo en la perfección

fugaz de las horas que llenan de claridad los iris azules que me observan

después del silencio y antes de que la palabra brote en el cáliz de unos labios

rojos, creo, sin más, en vivir si tú sigues aquí como un fanal que enciende

la crisálida del futuro para que la noche nunca nos halle durmiendo a su lado.

Letras para sumergirse en ellas más de una vez y disfrutar con su lectura.
Un abrazo siempre amigo mio.

 
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