davidul
Poeta asiduo al portal
Creerás,
que soy el viento,
que ondea tu bandera,
o un polizón cualquiera,
a bordo de galeones petrificados,
encayados en islas desiertas.
Creerás,
que soy espuma de marea,
que agita las olas,
o un bribón cualquiera,
que entierra en la arena,
la pasajera bienaventuranza,
del pecado de la manzana.
Creerás,
que soy la viveza del viento,
que mueve las ramas,
o quizás, olvidado bonsai,
sediento de infinidad.
Creerás,
que soy la luz del sonrojo,
que enciende la hoguera,
o la cerrilla apagada
de golosos sueños,
envueltos en su dormitar.
Creerás,
que soy la oscura romería,
inclinado hacia la deriva,
o el suave vaivén escondido,
de la belleza
del estilizado pesimismo.
Creerás, creerás,,,
pero nunca sabrás..
que soy el viento,
que ondea tu bandera,
o un polizón cualquiera,
a bordo de galeones petrificados,
encayados en islas desiertas.
Creerás,
que soy espuma de marea,
que agita las olas,
o un bribón cualquiera,
que entierra en la arena,
la pasajera bienaventuranza,
del pecado de la manzana.
Creerás,
que soy la viveza del viento,
que mueve las ramas,
o quizás, olvidado bonsai,
sediento de infinidad.
Creerás,
que soy la luz del sonrojo,
que enciende la hoguera,
o la cerrilla apagada
de golosos sueños,
envueltos en su dormitar.
Creerás,
que soy la oscura romería,
inclinado hacia la deriva,
o el suave vaivén escondido,
de la belleza
del estilizado pesimismo.
Creerás, creerás,,,
pero nunca sabrás..