Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Creí que miraría las estrellas,
Que al compás de tus besos el mundo se detendría;
Que, con el simple toque de tus manos,
Despertaría en mí, una nueva ilusión, y tuve miedo.
Miedo de soñar contigo,
De vivir una mentira, de hacerte daño.
Tuve miedo y me detuve;
Detuve la pasión incontenible,
Mis manos de explorar tu cuerpo,
Detuve mi boca de besar la tuya.
Y llore llore de impotencia, de aflicción,
Llore de cobardía y de deseo.
Si, de deseo, no sabia que sucedía,
Que se podía, no lo creía, pero es verdad.
¡Imagine que seria diferente!
Que seria natural como la lluvia, calido como el sol.
No lo fue, más bien, fue real,
Como despertar de un sueño,
Como abrir los ojos.
Y llore otra vez al mirar tu aflicción;
Llore, y lloro por que te quiero, no a tu manera.
Pero te quiero.
Que al compás de tus besos el mundo se detendría;
Que, con el simple toque de tus manos,
Despertaría en mí, una nueva ilusión, y tuve miedo.
Miedo de soñar contigo,
De vivir una mentira, de hacerte daño.
Tuve miedo y me detuve;
Detuve la pasión incontenible,
Mis manos de explorar tu cuerpo,
Detuve mi boca de besar la tuya.
Y llore llore de impotencia, de aflicción,
Llore de cobardía y de deseo.
Si, de deseo, no sabia que sucedía,
Que se podía, no lo creía, pero es verdad.
¡Imagine que seria diferente!
Que seria natural como la lluvia, calido como el sol.
No lo fue, más bien, fue real,
Como despertar de un sueño,
Como abrir los ojos.
Y llore otra vez al mirar tu aflicción;
Llore, y lloro por que te quiero, no a tu manera.
Pero te quiero.
Leonardo V