Aria
Poeta fiel al portal
La lluvia azota los cristales
y fuera de esto no queda nada...
Solo un gran vacío en el alma.
Sus brazos de plomo,
de piedra su mirada
y esos ojitos que la miran
y no entienden nada.
Prisionera del destino
en su jaula dorada,
creía en la luna salvaje
que aullaba en su alma.
Tejía sueños e ilusiones
abrazando la almohada,
atada a los recuerdos de suspiros
desmayados en la madrugada.
Creía en sus zapatos viejos,
huecos de tanto caminar
por el sendero equivocado
en busca de la felicidad.
Creía en sus versos desprolijos,
sin credo ni bandera,
que acaloraban algún pecho
yermo de sin primavera.
Creía en su café mañanero,
negro, amargo de melancolía,
con el alma ardiente
y la sonrisa fría,
mientras fuera llovía...
Creía en el sol desquiciado
que amainaba la tormenta,
ardiendo libre en el cielo,
fustigando su condena.
Pero los sueños se mueren
cuando la noche termina.
¿Cómo seguir soñando,
aunque sea mentira?...
Si tiene miedo a la luz del día,
si fusilaron las alas de su fantasía...
No escribirá mas versos
aunque broten del tintero las palabras,
son rimas huecas, sin sentido,
porque no cree ya en nada.
y fuera de esto no queda nada...
Solo un gran vacío en el alma.
Sus brazos de plomo,
de piedra su mirada
y esos ojitos que la miran
y no entienden nada.
Prisionera del destino
en su jaula dorada,
creía en la luna salvaje
que aullaba en su alma.
Tejía sueños e ilusiones
abrazando la almohada,
atada a los recuerdos de suspiros
desmayados en la madrugada.
Creía en sus zapatos viejos,
huecos de tanto caminar
por el sendero equivocado
en busca de la felicidad.
Creía en sus versos desprolijos,
sin credo ni bandera,
que acaloraban algún pecho
yermo de sin primavera.
Creía en su café mañanero,
negro, amargo de melancolía,
con el alma ardiente
y la sonrisa fría,
mientras fuera llovía...
Creía en el sol desquiciado
que amainaba la tormenta,
ardiendo libre en el cielo,
fustigando su condena.
Pero los sueños se mueren
cuando la noche termina.
¿Cómo seguir soñando,
aunque sea mentira?...
Si tiene miedo a la luz del día,
si fusilaron las alas de su fantasía...
No escribirá mas versos
aunque broten del tintero las palabras,
son rimas huecas, sin sentido,
porque no cree ya en nada.
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