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Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno.
Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno. Ver el archivos adjunto 62121
Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno. Ver el archivos adjunto 62121
Perdón... a mí no me gusta que me comparen... pero si me lo permites... es una letra a la que Jorge Drexler le pondría música. Saludos. Un gusto pasar por acá y leerte.
Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno. Ver el archivos adjunto 62121
Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno. Ver el archivos adjunto 62121
Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno. Ver el archivos adjunto 62121
Hay días
a veces
que todo
en el hielo
reverdece
y el trino de los pájaros
es alegre
Hay colores llamando en el jardín
y el sol brilla tiernamente
Hay días
a veces
que el fogón de la vida se enciende
y son destellos en crepitar de chispas
El calor suaviza el congelado
río lento de las venas
y dan ganas de salir corriendo
como si se huyera de algo
que persigue y cómo gusta que lo haga
entonces
¡a correr!
Capaz que nos encuentre...
Hay días
a veces
que queremos seguir soñando
en ese estado inconsciente
con las imágenes sonámbulas
que nos han hecho reír
Sorpresas del entorno diario
y la mente está abierta
a un pensamiento veloz
que escurridizamente
nos bombea el latir más a prisa
Hay días
a veces
que queremos vernos bonitas
Tener un vestido de hojas
y coquetear con los árboles
para entrarmos en su viento
y volar sobre los techos
de las casas con tejas de verdad
Hoy siento dos corazones
pulsar al mismo tiempo
Mi pecho reclama su preñez de gemelos
que está por parir
la emoción más extrema
en este tiempo emergente
que ya avisa de aromos
pintando los caminos
La lluvia no desvía su estancia
-Es que no tiene que irse-
todavía
Tengo las ganas vivas
de vaciarme en tus letras
que son también las mías
Me entrampan la mente
Me sacan de quicio
y por complejas
Por vestirlas de otra manera
-las amo-
aunque me condene a laberintos
Hay días
a veces
como hoy
que tengo ganas
de vestirme de hojas
para dar cobijo
un instante
siquiera
y entibiar la crianza
de los pájaros del invierno. Ver el archivos adjunto 62121