Henrique Emidio
Poeta recién llegado
Sus labios eran tan hermoso
que mi boca sonrisa,
y mi corazón espasmos
de locos si exaltava.
Es tan claro como el día
en que nació en la mañana,
que su luz divina Viera
para llenar el vacío de mi oscuridad
y ese día yo estaba satisfecho
con el rayo de esperanza
de que sus ojos emanavam
Luego vino la final de la tarde
anunciando la plenilúnio,y triste
si lo colocas al otro lado de mí.
que mi boca sonrisa,
y mi corazón espasmos
de locos si exaltava.
Es tan claro como el día
en que nació en la mañana,
que su luz divina Viera
para llenar el vacío de mi oscuridad
y ese día yo estaba satisfecho
con el rayo de esperanza
de que sus ojos emanavam
Luego vino la final de la tarde
anunciando la plenilúnio,y triste
si lo colocas al otro lado de mí.