Ramón Fausto Rojas Gil
Poeta recién llegado
Ella entre mis brazos se dormía
y yo contemplaba el firmamento
entre sus cabellos negros le decía
lo que no puede llevarse el viento.
Te amo y cada minuto lo repetía
a veces para que lo escuchara ella
y otras veces solo yo lo sentía.
Aun recuerdo la noche aquella
que el claro hablar de su boca fluía
y yo silenciosa mente decía; es ella,
es ella quien me causa tanta alegría.
y yo contemplaba el firmamento
entre sus cabellos negros le decía
lo que no puede llevarse el viento.
Te amo y cada minuto lo repetía
a veces para que lo escuchara ella
y otras veces solo yo lo sentía.
Aun recuerdo la noche aquella
que el claro hablar de su boca fluía
y yo silenciosa mente decía; es ella,
es ella quien me causa tanta alegría.