cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
El crepúsculo tiene
un cierto aire de melancolía,
una ráfaga herida,
que pasa golpeando la luna
dejándola doliente y tendida,
sobre un cuarto de estrellas
que tiritan,
haciendo una escena sombría.
El crepúsculo trae añoranzas
escondidas,
una infancia que no termina
cuando el rojo cielo
moribundo me domina.
Ver sobre el tiempo
un atardecer umbrío;
cuando agazapando su luz
el sol su rostro encubre,
y resguarda todo su brío
en las faldas nieblas
de un océano impío.
un cierto aire de melancolía,
una ráfaga herida,
que pasa golpeando la luna
dejándola doliente y tendida,
sobre un cuarto de estrellas
que tiritan,
haciendo una escena sombría.
El crepúsculo trae añoranzas
escondidas,
una infancia que no termina
cuando el rojo cielo
moribundo me domina.
Ver sobre el tiempo
un atardecer umbrío;
cuando agazapando su luz
el sol su rostro encubre,
y resguarda todo su brío
en las faldas nieblas
de un océano impío.