Crepúsculo

laura solar salas

Poeta que considera el portal su segunda casa
En el amanecer de un nuevo día,
Permanezco acurrucada en tu pecho;
Entre la alborada de tus caricias.
Anhelando el auge de tus besos.

Un bello crepúsculo se dibuja en mi lecho,
Después de haber probado la miel de tu madurez,
Tu experiencia a tatuado en mi epidermis.
Exquisitos momentos de amor y placer.

Mi tímida humedad en las sabanas borda,
Todo aquello que entre luces le enseñaste,
Aquella noche en tus lisonjas aprendió a volar
Aterrizando en un clímax sin final.

En mi alborada recorriste mi superficie,
Adueñándote de mis límites y fronteras,
En silencio invadiste mis confines,
Y tu experiencia derribó mis barreras.

Quieta omitía el deseo que el sol no asomara,
Para que tus manos escalaran mis montañas,
Para que tu lengua de fuego incinerara mi pequeño bosque,
Derritiendo mi pequeña flor en su lava ardiente.

En mi crepúsculo te veo llegar.
Ávido de amarme en completa libertad,
A través de mi mirada te hago saber
Que tu presencia se apropia de mi voluntad.

Hoy mi crepúsculo se tiñe de realidad.
No hay fuego en mi bosque, tu lava se ha solidificado,
Entre el olvido de las sombras que tu adiós me ha brindado,
Y he de esperar el alba para amarte..¡Como tantas veces lo he soñado!
 
Aplaudo la belleza de tu obra mi querida Laura.
Un placer leerte. Besos con cariño.
 
Es triste cuando sentimos
que después del fuego, una
vez apagado este, solo quedan cenizas
en la piel y en el alma. Un beso,
me ha encantado tu poema.
 
En el amanecer de un nuevo día,
Permanezco acurrucada en tu pecho;
Entre la alborada de tus caricias.
Anhelando el auge de tus besos.

Un bello crepúsculo se dibuja en mi lecho,
Después de haber probado la miel de tu madurez,
Tu experiencia a tatuado en mi epidermis.
Exquisitos momentos de amor y placer.

Mi tímida humedad en las sabanas borda,
Todo aquello que entre luces le enseñaste,
Aquella noche en tus lisonjas aprendió a volar
Aterrizando en un clímax sin final.

En mi alborada recorriste mi superficie,
Adueñándote de mis límites y fronteras,
En silencio invadiste mis confines,
Y tu experiencia derribó mis barreras.

Quieta omitía el deseo que el sol no asomara,
Para que tus manos escalaran mis montañas,
Para que tu lengua de fuego incinerara mi pequeño bosque,
Derritiendo mi pequeña flor en su lava ardiente.

En mi crepúsculo te veo llegar.
Ávido de amarme en completa libertad,
A través de mi mirada te hago saber
Que tu presencia se apropia de mi voluntad.

Hoy mi crepúsculo se tiñe de realidad.
No hay fuego en mi bosque, tu lava se ha solidificado,
Entre el olvido de las sombras que tu adiós me ha brindado,
Y he de esperar el alba para amarte..¡Como tantas veces lo he soñado!

la realidad presente, se sabe que siempre es pasajera, pero deja inevitables huellas, las marcas del corazón son importantes todas, es el historial de toda nuestra vida capa a capa, brillante tema

saludos cordiales
 
órales!!! que chido, sus dos ultimas estrofas me pasaron un resto. un abrazo fuerte mi esitmada.
 
Un tierno poema, com un final inmenso, me gusto el poema en su conjunto, pero los últimos versos me encantaron, te felicito por tu pluma, y por tu sentir, gracias por compartirlo.
Besos.
 
En el amanecer de un nuevo día,
Permanezco acurrucada en tu pecho;
Entre la alborada de tus caricias.
Anhelando el auge de tus besos.

Un bello crepúsculo se dibuja en mi lecho,
Después de haber probado la miel de tu madurez,
Tu experiencia a tatuado en mi epidermis.
Exquisitos momentos de amor y placer.

Mi tímida humedad en las sabanas borda,
Todo aquello que entre luces le enseñaste,
Aquella noche en tus lisonjas aprendió a volar
Aterrizando en un clímax sin final.

En mi alborada recorriste mi superficie,
Adueñándote de mis límites y fronteras,
En silencio invadiste mis confines,
Y tu experiencia derribó mis barreras.

Quieta omitía el deseo que el sol no asomara,
Para que tus manos escalaran mis montañas,
Para que tu lengua de fuego incinerara mi pequeño bosque,
Derritiendo mi pequeña flor en su lava ardiente.

En mi crepúsculo te veo llegar.
Ávido de amarme en completa libertad,
A través de mi mirada te hago saber
Que tu presencia se apropia de mi voluntad.

Hoy mi crepúsculo se tiñe de realidad.
No hay fuego en mi bosque, tu lava se ha solidificado,
Entre el olvido de las sombras que tu adiós me ha brindado,
Y he de esperar el alba para amarte..¡Como tantas veces lo he soñado!
hermoso cierre sin duda, aunque la realidad sea otra, abrazos
 
En el amanecer de un nuevo día,
Permanezco acurrucada en tu pecho;
Entre la alborada de tus caricias.
Anhelando el auge de tus besos.

Un bello crepúsculo se dibuja en mi lecho,
Después de haber probado la miel de tu madurez,
Tu experiencia a tatuado en mi epidermis.
Exquisitos momentos de amor y placer.

Mi tímida humedad en las sabanas borda,
Todo aquello que entre luces le enseñaste,
Aquella noche en tus lisonjas aprendió a volar
Aterrizando en un clímax sin final.

En mi alborada recorriste mi superficie,
Adueñándote de mis límites y fronteras,
En silencio invadiste mis confines,
Y tu experiencia derribó mis barreras.

Quieta omitía el deseo que el sol no asomara,
Para que tus manos escalaran mis montañas,
Para que tu lengua de fuego incinerara mi pequeño bosque,
Derritiendo mi pequeña flor en su lava ardiente.

En mi crepúsculo te veo llegar.
Ávido de amarme en completa libertad,
A través de mi mirada te hago saber
Que tu presencia se apropia de mi voluntad.

Hoy mi crepúsculo se tiñe de realidad.
No hay fuego en mi bosque, tu lava se ha solidificado,
Entre el olvido de las sombras que tu adiós me ha brindado,
Y he de esperar el alba para amarte..¡Como tantas veces lo he soñado!
Ayyy Laura, cuánto amor y cuánta melancolía destilan tus versos, pero brilla la esperanza al final de ellos, con un posible renacer de la aurora que llevará a vivificar tu amor. Me ha encantado leerte. Besazos con cariño y admiración.
 
En el amanecer de un nuevo día,
Permanezco acurrucada en tu pecho;
Entre la alborada de tus caricias.
Anhelando el auge de tus besos.

Un bello crepúsculo se dibuja en mi lecho,
Después de haber probado la miel de tu madurez,
Tu experiencia a tatuado en mi epidermis.
Exquisitos momentos de amor y placer.

Mi tímida humedad en las sabanas borda,
Todo aquello que entre luces le enseñaste,
Aquella noche en tus lisonjas aprendió a volar
Aterrizando en un clímax sin final.

En mi alborada recorriste mi superficie,
Adueñándote de mis límites y fronteras,
En silencio invadiste mis confines,
Y tu experiencia derribó mis barreras.

Quieta omitía el deseo que el sol no asomara,
Para que tus manos escalaran mis montañas,
Para que tu lengua de fuego incinerara mi pequeño bosque,
Derritiendo mi pequeña flor en su lava ardiente.

En mi crepúsculo te veo llegar.
Ávido de amarme en completa libertad,
A través de mi mirada te hago saber
Que tu presencia se apropia de mi voluntad.

Hoy mi crepúsculo se tiñe de realidad.
No hay fuego en mi bosque, tu lava se ha solidificado,
Entre el olvido de las sombras que tu adiós me ha brindado,
Y he de esperar el alba para amarte..¡Como tantas veces lo he soñado!

hermosos versos dama...me han gustado de veras...
 

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