Luis Miguel, agradezco tu apreciación, pero quiero aclarar que no se trata estrictamente de una metáfora, aunque la historia se apoya en ellas para explicitar su dramatismo. Intentaré explicarme desarrollando un poco más la historia, una de las posibles..
Uno de septiembre de 2008. En las noticias del periódico del día se confirman los temores del inicio de un periodo de recesión. Acaba de levantarse. Maldito periódico sobre la mesa, con ese titular que le arrastro sin haber pasado por la ducha. “Drástico descenso en la venta de pisos en el primer semestre del año.”
Apenas hacía dos meses que se había decidido a comprar esos terrenos que, aunque le parecieron desorbitadamente caros, significaban el golpe de suerte para poder dejar su vida resuelta. 34 años y trabajando desde los 16 en el andamio, un día tras otro, incluyendo sábados y algún domingo. 12 años de esfuerzo continuado y muchas privaciones por un gran objetivo, por un sueño: salir de la miseria endémica que por lo que conocía siempre había sido el sino de su familia. Lo tenia todo atado, tenia contratadas las brigadas para construir el gran complejo de viviendas cerca del mar que se venderían antes de estar terminadas y el banco le había prestado el resto de dinero, que era mucho, con la única garantía de ese terreno comprado. Había invertido todos sus ahorros, los suyos y los de su mujer, incluso había hipotecado la casa donde vivían.
Su mujer, una mujer a la que apenas conocía porque se había pasado toda su existencia trabajando, al igual que él. Desde las 6 de la mañana ya no esta en casa porque también salió a trabajar. Justo ayer le había dicho que estaba embarazada. ¡Que ilusión les había hecho!, estaban convirtiéndose en una autentica familia.
¿Y ahora que iba a hacer? Ya tenía compromisos establecidos, había adelantado dinero en la compra de materiales, todos los documentos estaban firmados, tenía todos los permisos concedidos y había liquidado las tasas. Su cuenta corriente rebosaba dinero, si, pero era muy poco para deshacer la operación. Estaba arruinado.
………….El resto de la historia a la imaginación de cada cual. Agarra el dinero y corre.
Una semana después se podía leer en el titular de un pequeño artículo en el periódico local: “Misteriosa desaparición de un pequeño empresario de la construcción”