Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Son verdes los cristales que cortejan
la cara que soporta tu hermosura.
Conjuros, esos labios de tortura
que mueven mis latidos y cotejan
los débiles sonetos que bosquejan,
los ojos que provocan mi locura.
¡Disgregan la materia más oscura,
celosa del reflejo que me dejan!
Deslumbran tus cristales la bravura
que fuerza las miradas que despejan
mis noches más espesas de negrura.
Son brillos que mis días emparejan
al aura que soporta la blancura
que funde las pasiones que reflejan.
la cara que soporta tu hermosura.
Conjuros, esos labios de tortura
que mueven mis latidos y cotejan
los débiles sonetos que bosquejan,
los ojos que provocan mi locura.
¡Disgregan la materia más oscura,
celosa del reflejo que me dejan!
Deslumbran tus cristales la bravura
que fuerza las miradas que despejan
mis noches más espesas de negrura.
Son brillos que mis días emparejan
al aura que soporta la blancura
que funde las pasiones que reflejan.
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