Todos los cristales se rompieron.
Los años pasaron volando,
marcha silenciosa de adioses y dioses falsos.
De repente te vi,feroz,
y supe que eras un horror
de caricias sin nombre y sin calor.
Es extraño vivir siempre en el filo
y saber
que nunca has querido...
Ya sólo quedó el frío,
nuestra lápida de cristales
rotos, y de olvido.
Sólo quedó el vacío
de saber que nunca
fuimos...
Los años pasaron volando,
marcha silenciosa de adioses y dioses falsos.
De repente te vi,feroz,
y supe que eras un horror
de caricias sin nombre y sin calor.
Es extraño vivir siempre en el filo
y saber
que nunca has querido...
Ya sólo quedó el frío,
nuestra lápida de cristales
rotos, y de olvido.
Sólo quedó el vacío
de saber que nunca
fuimos...