CRISTALES
Cristales esparcidos por el viento
destruyen del ayer gentil aroma,
cristales que son niebla, fría loma,
y sangra su blancura en movimiento.
Esquirlas de una luz, desprendimiento,
reflejo de pasión, dulce paloma
con labios de dolor por donde asoma
amable tu sabor: renacimiento.
No estás, mi amor, lo sé, pero la tarde
presiente tu rumor en decadencia,
el mar tiene un color que grita y arde.
Navega el corazón sin transcendencia,
es claro su latido, no es cobarde,
por ti sigue vagando en su carencia.
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