socorrana
Poeta recién llegado
El mar muerto recitabas,
Cuando la monja no llegaba
Haciendo reír a tus compañeras,
Sin imaginar lo que pensaban.
Hoy pensé en ti,
Con mucha nostalgia,
Al recordar lo que sentí,
Cuando te vi partir.
Nadie imaginaba
Que ese viaje
Tu despedida era,
Y que en tu regazo,
Tu pequeño... abrazado a ti, muriera.
Siempre tu hogar preservaste,
Por quien a la tumba llegaste,
Unos hijos dejaste,
Y gran amor brindaste.
Tuviste ingrato esposo,
Desde muy joven amaste,
Todo fue fandangoso,
Por ese hombre te malgastaste.
Han pasado varios años,
Y tus recuerdos no se borran,
Amiga, lecciones vivimos,
Reales por el camino se ahondan.
Tuviste ilusiones futuras,
Viendo a tus hijos crecer,
Ahora en las alturas,
Los guardas y los puedes ver.
Encuentro de compañeras,
Sin tu presencia celebramos,
Hablamos de nuestras quimeras,
Y todas te lloramos.
Pitufa te decíamos,
Con cariño y amor,
Todas parecíamos,
Cantares de fervor.
Al tocar las campanas,
A las monjitas hacías trampas,
Por las ganas,
De salir de las pampas.
Cuando la monja no llegaba
Haciendo reír a tus compañeras,
Sin imaginar lo que pensaban.
Hoy pensé en ti,
Con mucha nostalgia,
Al recordar lo que sentí,
Cuando te vi partir.
Nadie imaginaba
Que ese viaje
Tu despedida era,
Y que en tu regazo,
Tu pequeño... abrazado a ti, muriera.
Siempre tu hogar preservaste,
Por quien a la tumba llegaste,
Unos hijos dejaste,
Y gran amor brindaste.
Tuviste ingrato esposo,
Desde muy joven amaste,
Todo fue fandangoso,
Por ese hombre te malgastaste.
Han pasado varios años,
Y tus recuerdos no se borran,
Amiga, lecciones vivimos,
Reales por el camino se ahondan.
Tuviste ilusiones futuras,
Viendo a tus hijos crecer,
Ahora en las alturas,
Los guardas y los puedes ver.
Encuentro de compañeras,
Sin tu presencia celebramos,
Hablamos de nuestras quimeras,
Y todas te lloramos.
Pitufa te decíamos,
Con cariño y amor,
Todas parecíamos,
Cantares de fervor.
Al tocar las campanas,
A las monjitas hacías trampas,
Por las ganas,
De salir de las pampas.