Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Trémula neblina,
recorrió mis venas.
Abrázame aunque vea solo bronce.
es tan grande mi pena,
¡hay cristo de bronce!
Muero mientras camino,
escudriñando el destino.
El cielo no me responde,
yo canto como gorrión frío
Desplumado el sentimiento,
tan grande es mi pena,
que a este cristo de bronce,
una lagrima derramo.