octavio_177
Poeta recién llegado
CRÓNICA DE UN LLANTO
Ayer lloré en silencio,
mientras por tu ventana se filtraba el viento,
cargado de pesadas lágrimas,
tan saladas como ninguna.
Ayer lloré en silencio
y los barrotes de tu ventana no se oxidaron,
me sentí preso en mi libertad
Cautivo en mi soledad.
Ayer lloré en silencio,
y aunque mi alma y corazón gritaban sin prudencia,
comprendí que mis sonidos
no se propagan en el vacío de tu ausencia.
Ayer lloré en silencio,
pero el mundo entero escuchó mi lamento.
Tu luz estaba encendida adentro,
mientras afuera la oscuridad me consumía.
Ayer lloré en silencio,
pues tu lanza de calma ha herido de muerte a mi alma,
y mientras aún respiro,
sigo pensando que no tiene sentido
Ayer tu luz se apagó
a sólo dos siglos de la media noche,
mientras mi cuerpo se secaba
pues con mis lágrimas hice un derroche.
Sólo el infinito sabe lo que siento,
y sin importar el rostro que al mundo yo muestro.
Hoy mi corazón y tú, saben que frente a tu ventana
ayer lloré y grité,
mientras me ahogaba en el silencio.
Última edición por un moderador: