Poesía Salvaje
Poeta recién llegado
El amor lava los platos rotos de la noche pasada,
con dos caricias en tu pómulo.
La mañana nos encuentra como enredaderas,
con las verdaderas intenciones de tu mirada,
sastifechas.
Me gustaría morir en tu abrazo,
pero tengo un sueño en el placard enmohecido,
y metas, en la mesa de luz,
dame unos otoños más, aferrado a tu mano,
un poco más de amor entre manzanos jóvenes,
y yo me haré fuerte y transparente,
me verás entre terciopelos, a trasluz.
Me visto, para salir al mundo,
veo la poesía dosificada y oculta entre el paisaje urbano
la desgrano y la siento en los bronquios salvajes,
me inundo de aire y vomito oxígeno,
me pierdo en pupilas perdidas,
las metáforas agudas aplacan la realidad triste;
y de pronto, tu recuerdo es poesía.
Porque así es el amor,
una pluma y una hoja blanca, vírgen,
estirge buscando sangre nueva,
amantes atemporales sin formas,
que escriben su historia,
esbozando un poema.
con dos caricias en tu pómulo.
La mañana nos encuentra como enredaderas,
con las verdaderas intenciones de tu mirada,
sastifechas.
Me gustaría morir en tu abrazo,
pero tengo un sueño en el placard enmohecido,
y metas, en la mesa de luz,
dame unos otoños más, aferrado a tu mano,
un poco más de amor entre manzanos jóvenes,
y yo me haré fuerte y transparente,
me verás entre terciopelos, a trasluz.
Me visto, para salir al mundo,
veo la poesía dosificada y oculta entre el paisaje urbano
la desgrano y la siento en los bronquios salvajes,
me inundo de aire y vomito oxígeno,
me pierdo en pupilas perdidas,
las metáforas agudas aplacan la realidad triste;
y de pronto, tu recuerdo es poesía.
Porque así es el amor,
una pluma y una hoja blanca, vírgen,
estirge buscando sangre nueva,
amantes atemporales sin formas,
que escriben su historia,
esbozando un poema.
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